Este estudio, elaborado por Josué Martínez y Ricardo Monge para la Academia de Centroamérica, con el apoyo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), examina la evolución del empleo formal y la desigualdad salarial en Costa Rica entre 2006 y 2022, incorporando una perspectiva de género y analizando su relación con la productividad laboral.
A partir de datos del Banco Central de Costa Rica, se estudian las diez principales actividades económicas —que concentran el 80% del valor agregado y el 70% del empleo formal— para comprender cómo las ganancias de productividad se han distribuido entre los trabajadores y cómo estas dinámicas han impactado de manera diferenciada a mujeres y hombres.
Los hallazgos muestran que, aunque el empleo femenino ha crecido de forma sostenida y su participación en el empleo formal pasó de poco más del 30% a casi el 40% en el período analizado, persisten brechas salariales y una desigualdad más marcada entre mujeres. Asimismo, se identifica un desacoplamiento estructural entre productividad y salarios reales desde 2017, impulsado en gran medida por el aumento de la desigualdad salarial.
El estudio propone un conjunto de recomendaciones de política pública para reducir estas brechas, que incluyen:
Con este análisis, se busca aportar evidencia para el diseño de estrategias que impulsen un desarrollo económico inclusivo, reduzcan la desigualdad salarial y fortalezcan la inserción laboral femenina en Costa Rica.
