La empresa privada, en todas sus formas —desde el emprendedor que dirige una microempresa hasta el líder de una corporación con cientos de empleados—, constituye un pilar esencial del desarrollo económico y social de Costa Rica. Su capacidad de generar empleo, innovar y adaptarse a los cambios tecnológicos y de mercado impulsa el crecimiento, la inclusión y la competitividad nacional.
En este contexto, las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes) son un componente estratégico del tejido productivo costarricense: representan el 99% del total de empresas formales, contribuyen significativamente al empleo y son clave para la cohesión territorial y la diversificación económica.
Este estudio, elaborado por la Academia de Centroamérica bajo el patrocinio de AM PM, Colectivo Empresarial y la Fundación Studium, analiza la evolución y el aporte de las MiPymes entre 2012 y 2022, utilizando datos del Registro de Variables Económicas del Banco Central de Costa Rica, complementados con información del Centro Centroamericano de Población y del Consejo de Promoción de la Competitividad. El objetivo es ofrecer evidencia empírica sobre su papel en la producción, el empleo y la competitividad territorial, así como identificar oportunidades de política pública para su fortalecimiento.
