Durante las últimas décadas, Costa Rica ha logrado consolidar una posición destacada en América Latina gracias a su estabilidad macroeconómica, apertura comercial y capacidad para atraer inversión extranjera directa en sectores de alta tecnología. Estos avances han permitido elevar el ingreso per cápita y posicionar al país como un referente regional en ciertos nichos productivos. Sin embargo, este desempeño agregado convive con una realidad estructural compleja: una economía profundamente dual, donde coexisten segmentos altamente productivos y dinámicos con amplios sectores rezagados, caracterizados por baja productividad, escasa innovación y limitadas oportunidades de crecimiento. Esta dualidad se traduce en brechas persistentes en empleo de calidad, salarios reales y desarrollo territorial.
En este contexto, el objetivo central del presente estudio es analizar los determinantes estructurales de la productividad, la innovación y la transformación productiva en Costa Rica, con el fin de identificar las principales restricciones que limitan un crecimiento más dinámico e inclusivo y proponer una agenda moderna de política pública orientada a superarlas. El problema público que aborda el estudio no es únicamente el bajo crecimiento relativo de la productividad, sino la incapacidad del sistema productivo para difundir los avances hacia el conjunto de la economía, lo que limita la generación de bienestar de manera amplia y sostenible.
El estudio se fundamenta en la evidencia más reciente de la literatura internacional sobre crecimiento económico, economía de la innovación y desarrollo productivo —incluyendo los aportes del denominado Consenso de Londres— y combina esta base conceptual con un diagnóstico estructural detallado de la economía costarricense. Metodológicamente, integra revisión de literatura, análisis conceptual, evidencia empírica y comparaciones internacionales, con el propósito de construir un marco analítico robusto y orientado a la formulación de política pública.
Los resultados del análisis convergen en varios hallazgos clave. En primer lugar, se confirma que la productividad es el principal determinante del crecimiento de largo plazo, pero que en Costa Rica su dinamismo ha sido desigual y altamente concentrado. En segundo lugar, el país enfrenta una limitada difusión tecnológica, lo que impide que los avances en sectores de frontera se traduzcan en mejoras generalizadas en el resto del tejido empresarial. En tercer lugar, la reasignación de recursos hacia actividades más productivas es insuficiente, debido a barreras regulatorias, debilidades en la competencia y restricciones al crecimiento empresarial. En cuarto lugar, la capacidad doméstica de innovación es reducida, con bajos niveles de inversión en investigación y desarrollo (I+D), escasa participación del sector privado y una débil articulación entre universidades, empresas y sector público. En quinto lugar, el estudio muestra que las limitaciones a la productividad no se explican únicamente por fallas de mercado, sino también por fallas sistémicas de coordinación, de capacidades y de institucionalidad, que reducen la efectividad de las políticas públicas. En sexto lugar, se identifican brechas territoriales significativas y una relación heterogénea entre productividad, empleo y salarios, lo que refuerza la necesidad de una estrategia que integre crecimiento e inclusión.
A partir de estos hallazgos, el estudio plantea una agenda de política pública que enfatiza la necesidad de transitar hacia un enfoque de productividad sistémica, donde la innovación, la difusión tecnológica, la competencia, la acumulación de capacidades y la coordinación institucional actúen de manera articulada. En términos generales, se recomienda: (i) fortalecer el dinamismo empresarial y la reasignación eficiente de recursos; (ii) impulsar la difusión de la productividad mediante encadenamientos productivos y desarrollo de capacidades de absorción; (iii) reformar y ampliar el sistema de innovación, incorporando instrumentos tanto de oferta como de demanda; (iv) integrar explícitamente la dimensión de inclusión —empleo, salarios y territorio— dentro de la estrategia productiva; y (v) mejorar sustancialmente la gobernanza del sistema, mediante mecanismos de coordinación de alto nivel, monitoreo y evaluación.
El mensaje central del estudio es claro: Costa Rica no enfrenta un problema de ausencia de capacidades o de oportunidades, sino de articulación del sistema productivo. Superar la dualidad productiva requiere transformar la forma en que el país diseña e implementa su política económica, pasando de un conjunto de intervenciones fragmentadas a una estrategia coherente de transformación productiva. Este cambio no solo es necesario para acelerar el crecimiento, sino también para asegurar que sus beneficios se distribuyan de manera más equitativa entre empresas, trabajadores y territorios.
Este documento busca contribuir al debate público y a la toma de decisiones mediante una base analítica rigurosa y una hoja de ruta concreta para avanzar hacia un modelo de desarrollo más dinámico, inclusivo y sostenible. Se invita al lector a profundizar en el contenido del estudio, donde se desarrolla en detalle la evidencia, el diagnóstico y las propuestas aquí sintetizadas.
Finalmente, en la sección de conclusiones y recomendaciones se presentan de manera detallada las propuestas de política pública, organizadas según su prioridad estratégica, el objetivo que persiguen y las instituciones responsables de su diseño e implementación.
