Seguir adelante impulsando cambios en busca de las mejores políticas públicas

Resonancia global de activos
16 abril, 2020
¿Qué deben de calificar las clasificadoras de riesgos?
21 abril, 2020

E l pasado 31 de marzo, Costa Rica aprobó el último de los 22 comités de revisión de sus políticas públicas establecidos como condición necesaria por parte de la OECD, desde la perpectiva técnica, para que finalmente el órgano político máximo de la organización tome la decisión final de la adhesión de nuestro país.

El último de los comités aprobados fue el de Análisis Económico y del Desarrollo, el cual emitió opinión formal tras evaluar los avances en temas de estabilidad macroeconómica y fiscal, crecimiento económico inclusivo, productividad, competencia; entre otros muchos aspectos.

Durante varios meses, las políticas públicas del país fueron evaluadas por 22 grupos de trabajo compuestos por expertos y policy makers de los Estados miembros de la OECD. Este ejercicio requirió diseñar e implementar una agenda de cambios, tanto en temas prácticos, como administrativos y legales, e implicó la aprobación de 14 proyectos de ley por parte de la Asamblea Legislativa y la realización de diversas mejoras regulatorias, con el objetivo de alinearlas con las mejores prácticas internacionales (basadas en la evidencia y con sustento técnico).

Estar a las puertas del ingreso a la OECD y, muy probablemente, ser invitados a ser parte de este grupo de países no es el objetivo final ni el fin del camino. Ciertamente, lo alcanzado hasta el momento es un logro muy importante para nuestro país. Las reformas aprobadas hasta este momento ya son, en sí, un avance significativo, que de otra manera, no sabemos si se hubieran logrado. Sin embargo, además de la decisión de invitar formalmente a Costa Rica a ser miembro de la OCDE, quedan pendientes la implementación y ejecución de las leyes aprobadas y el seguimiento y compromiso continuo de promover y alinear las políticas públicas con las mejores prácticas para favorecer la prosperidad, la igualdad, las oportunidades y el bienestar de todos los ciudadanos.

Además, muchos de los cambios deben perfeccionarse. En algunos ámbitos las reformas realizadas se alcanzaron buscando los acuerdos políticos para cumplir con los requisitos mínimos, pero dejan una brecha respecto a las mejores políticas públicas posibles. En esos casos, la dinámica de información y discusión sobre buenas prácticas, propios de la organización, facilitarán al país continuar con el proceso de mejora.

Costa Rica se ha caracterizado por dejar todo para última hora; basta recordar la crítica situación fiscal vivida en 2018, donde esperamos hasta estar a pocos pasos del precipicio para decidir iniciar el ajuste en las finanzas gubernamentales. Una mejor situación de las finanzas públicas en este momento hubiera permitido enfrentar las consecuencias económicas de la pandemia de una mejor manera y no, con espacios de política en ese ámbito muy reducidos.

Aunque la crisis actual conduce a priorizar la atención de la emergencia, no puede dejar de pensarse en el futuro, sobre todo, si en esa agenda de reformas hay cambios fundamentales para acelerar la recuperación.

Hay varias reformas transcendentales para el país, en las cuales hemos avanzado gracias al proceso de adhesión a la OECD, y que a pesar de estar en medio de una pandemia, no se pueden descuidar ni detener.

Tal es el caso de la implementación de la Ley de Fortalecimiento de las Autoridades de Competencia. El impacto de la pandemia en la producción puede generar espacios para la concentración y cambios en la estructura de los mercados por lo que es fundamental que la nueva autoridad de competencia pueda implementar sus nuevas facultades cuanto antes. Esto requiere dotarla de recursos económicos adecuados y poner especial atención al nombramiento de sus jerarcas.

Tenemos la oportunidad de continuar con un proceso que ha requerido de un arduo esfuerzo y el cual busca mejorar el bienestar de todos los costarricenses, pero se debe continuar con la visión país de tomar las decisiones correctas de manera oportuna, particularmente en medio de la encrucijada actual.

Comuníquese con la autora a través de givankovich@academiaca.or.cr

Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de la autora y no necesariamente representan la opinión de la Academia de Centroamérica.

Articulo original de crhoy.com