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E l programa de subsidios de bonos para la vivienda del Banco Hipotecario de la vivienda (BANHVI) ha sido históricamente uno de los programas sociales más importantes desde su creación en 1987. No todo el mundo conoce la dimensión de este programa, el cual desde suc reación ha entregado más de 340 mil subsidios de vivienda y cada año recibe de presupuesto alrededor del 0.36% del PIB del país, un poco menos de 200 millones de dólares por año. No obstante, a pesar de su magnitud y longevidad, exist poca evidencia sobre la efectividad de esta inversión social y de sus efectos sobre el bienestar de la población beneficiaria.

En un estudio de hace pocos meses, la Dirección de Asignaciones Familiares (DESAF) con apoyo de la escuela de economía de la Universidad de Costa Rica llevaron a cabo una evaluación de impacto rigurosa de este programa. En particular, se estimó el efecto causal de recibir un bono de vivienda al comenzar secundaria sobre la educación de sus beneficiarios. Esta evaluación se concentró en estimar el efecto sobre: la cantidad total de años de educación, la probabilidad de terminar secundaria y la probabilidad de terminar noveno.

Los resultados son muy alentadores, pues se encuentra que los bonos de vivienda tienen efectos positivos sobre la educación de sus beneficiarios que recibieron el subsidio cuando estaban en el edad de estar en el colegio. Más específicamente, se encuentra que en promedio un bono de vivienda aumenta los años de educación de las personas entre 0.7 y 0.8 años. Partiendo de que el promedio de años de educación de la población estudiada es de 8.79 años, estos resultados sugieren que otorgar un bono de vivienda en promedio garantiza que sus beneficiarios terminen noveno grado de secundaria. Asimismo, se encontró que recibir un bono de vivienda aumenta la probabilidad de terminarla secundaria entre 4.1% y 4.7%, mientras que la probabilidad de terminar noveno grado aumenta entre 7.6% y 8.8%.

Por otro lado, estos efectos varían mucho entre muestras. En particular, sólo se encontraron efectos estadísticamente significativos en personas de zona rural. Mientras que los efectos son más fuertes sobre los hombres que las mujeres. Estos resultados se mantienen al considerar diferentes métodos de estimación, submuestras y modelos de estimación.

¿Qué permiten estos resultados?

Primeramente, reconocer que los subsidios a la vivienda tienen efectos positivos sobre el bienestar de las personas. Lo bueno de encontrar que hay efectos sobre variables educativas es que estas mejoras pueden implicar mejoras en otras variables de bienestar como la participación en el mercado laboral, la generación de ingresos, la salud y la pobreza. En segundo lugar, los efectos diferenciados muestran que todavía hay campo para optimizar la implementación del programa o complementarlo con otra políticas públicas. A pesar de las deficiencias que pueda tener el programa de bonos de vivienda y su implementación –y que deben atenderse-, estos resultados muestran que un bono dela vivienda es mucho más que sólo un subsidio para comprar una casa. Si se implementa bien, es un programa con efectos de largo plazo sobre sus beneficiarios y un impacto positivo para la sociedad.

En tercer lugar, a pesar de los avances en indicadores educativos y una mayor inversión en la educación, Costa Rica sigue teniendo grandes desigualdades y retos educativas.

La evidencia de esta evaluación muestra que la política social del país puede contribuir a que la mayor educación educativa que el país ha venido haciendo desde mediados de los noventa se transforme en éxito educativo efectivo.

Todas las política sociales deberían ser evaluadas rigurosamente y estar basadas en evidencia. Esta evidencia no sólo contribuye a optimizar el uso de recursos del gobierno, sino que contribuye a mejorar el bienestar de la población del país.

Asimismo, esta evidencia permite debates basados en evidencia sobre el gasto de gobierno y las políticas sociales del país, en vez de debates basados en posiciones ideológicas o cálculos políticos.

Quedan muchos programas por evaluar y debate por tener. En hora buena que el gobierno promueva este tipo de estudios.

Articulo original de CRhoy